Aprendiendo a gatear

Nunca creí que esto que parece y suena tan sencillo llegase  a causar un enorme sentimiento de orgullo.  Recordando la clase de educación física en la primaria, donde la mayoría de las veces (en mi caso) se hacía de todo menos actividad física, cuando el maestro se dignaba a dar la clase vienen a mi mente los recuerdos de un pantalón roto, calzado desgastado, etc. y claro después llegando a casa el regaño de mamá por no cuidar las cosas, pensándolo bien, nunca me fue tan mal, me dejaron ser niño.

La pequeña anécdota anterior ahora la veo reflejada en mi pequeña Nabyl, que recién cumplió nueves meses. A mediados del  octavo mes que es cuando empezó a dar señales más pronunciadas del inicio del gateo.

Cuando la vi intentar dar sus primeros “gateos” me recorrió el cuerpo un gran sentimiento de orgullo y felicidad, pero pasando el tiempo y conforme va mejorando la técnica la situación es más alarmante para mí.

Nabyl, parece haber visto un programa de autos o algo por el estilo, de un día para otro aprendió a darle más velocidad a su gateo. Si anda en modo relax gatea “normal” una rodilla, una mano, la otra rodilla, la otra mano, pero cuando decide que debe acercase más prontamente a lo que desea entonces cambia el método de gateo y lo hace como una arañita, lo que le permite dar zancadas más largas.

¿Cómo proteger al bebé de los peligros del hogar?

Tener mucho cuidado con los enchufes. Parece algo inofensivo pero es sumamente atractivo para nuestros bebés y para el tamaño de sus extremidades esto es súper peligroso.  En el mercado existe una gran diversidad de cubre enchufes, pero tampoco hay que complicarnos tanto, con poner un poco de cinta adhesiva sobre estos la cosa se calma un poco.

También debemos tener en cuenta las coladeras, si bien estas se encuentran en lugares muy específicos de la casa, no hay que descuidarlas, porque como en el punto anterior sus dedos pequeños podrían quedar atorados dentro de estas y sacarnos un gran susto.

Muebles bajos, puertas, cajones. A Nabyl todo lo que tengas un perilla o donde ella vea que puede sostenerse ira a tentarlo sin pensarlo.  Así que a tener mucho cuidado con lo que hay dentro de estos contenedores.

La cocina y el baño. Son dos espacios que como dicen “toda casa es segura hasta que no tienes un bebé”.  Productos de limpieza y un gran número de elementos hacen que prestemos foco a estas dos habitaciones en particular.

De acuerdo a las estadísticas en 2015 (México) los accidentes más frecuentes entre niños de 0 a 4 años son: ahogamiento, bronco aspiraciones con objetos, traumatismos producidos por caídas, quemaduras y electrocuciones que suman alrededor de mil 300 muertes al año.

Sólo es necesario tener atención en nuestros pequeños, intentar mantenerlos dentro de nuestro rango de visión. Alentarlos a seguir realizándolo, es evidente que tenemos temor a todo, a las esquinas a los objetos que están en el suelo y sólo nuestros bebés alcanzan a notar, etc. no perdamos la cabeza, es necesario reconocerle cada logro que para unos es evidente pero para nuestro pequeñ@ es toda una nueva experiencia.
Por que qué no también papá/mamá te pones a explorar el mundo del bebé ponte a gatear y replanteate ¿realmente es tan sencillo?

Imagen tomada de BabyCenter.

 

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